Hola a todos!
Soy una mamá a la que le encantan los temas relacionados con el embarazo, la crianza con apego y la alimentación saludable y libre de crueldad. Pero hay algo que me gusta aun más: los animales, absolutamente todos.
En este caso, he decidido hablar sobre la toxoplasmosis, cómo puede afectar al embarazo y consejos y pautas a seguir para aquellos que tengan gatitos en la familia.
Sobre todo, me gustaría ayudar a reducir la paranoia al respecto cuando una mujer embarazada da negativo en el test de la toxoplasmosis (es decir, no es inmune a la enfermedad) y por ende la angustia y sufrimiento, y así evitar también que nuestros pequeños compañeros animales paguen por ello.
Como veréis, no me gusta hablar de “animales de compañía”, me suena a juguete, algo que está ahí para entretenernos. Y nada más lejos de la realidad. Ellos son parte de nuestra familia, dando siempre todo lo que está en su corazón y sólo esperando una sonrisa, una caricia y nuestro amor.
Entonces, qué es exactamente la toxoplasmosis? Pues es una enfermedad infecciosa producida por un protozoo (un “bichito” de una única célula, nosotros, los humanos, somos metazoos y tenemos cientos de billones de células). Este parásito, llamado Toxoplasma gondii, tiene tres fases vitales (los nombres son muy feos así que pasaremos de ellos) y necesita imprescindiblemente infectar a un felino (gato) en una de ellas. Es su huésped definitivo.
Los síntomas de una infección por Toxoplasma son muy generalizados y se parecen bastante a los del catarro común: dolor de cabeza, fiebre, dolor muscular y de garganta, etc. (aunque 8 de cada 10 personas infectadas no presentarían síntomas). Es una infección no muy peligrosa para nosotros y ni nos enteramos que la hemos pasado en la mayoría de las veces (aunque en personas con un sistema inmunitario debilitado, la infección puede propagarse por todo el cuerpo, lo cual podría ser mortal). No obstante, y aquí el tema que nos ocupa hoy, el parásito puede pasar al feto de una mujer embarazada vía placenta, dando así lugar a lo que se conoce como toxoplasmosis congénita. Eso sí, para que esto ocurra la infección en la futura madre ha de ocurrir mientras está embarazada, no antes (si es antes, el parásito no podrá pasar la placenta). Cuando se hace la prueba de la toxoplasmosis a las mujeres embarazadas, se buscan anticuerpos contra el parásito. Si el resultado es positivo significa que la mamá tiene anticuerpos para luchar contra él (es decir, que alguna vez ha estado infectada y es inmune). En este momento, evaluarán si la infección se ha producido durante el embarazo (y por lo tanto, aunque tengas anticuerpos existe riesgo de que le llegue al feto) o si la infección fue anterior al mismo, en cuyo caso no habrá ningún riesgo de transmitirlo al bebé aunque nos volvamos a infectar.
Si bien en personas adultas la infección es leve y normalmente asintomática, si el feto es infectado, para él puede ser bastante perjudicial. Hasta la mitad de los fetos infectados nacen prematuramente y puede causarles daño a los ojos, al sistema nervioso, a la piel y a los oídos del bebé. Y aunque muchos pueden llegar a nacer sin síntomas, casi todos ellos los desarrollan durante la adolescencia. Entre las consecuencias más graves de la infección estarían el retardo mental, convulsiones, hepatomegalia (el hígado demasiado grande) o daño ocular por inflamación de las retinas. Así que habría que tomar una serie de precauciones si las futuras mamás dan negativas para el test, puesto que si se infectan durante el embarazo, nuestro bebé podría pagar las consecuencias. Pero tal y como he dicho, simples precauciones, y sobre todo en lo relacionado a nuestros gatitos, como váis a leer a continuación.
Los síntomas de una infección por Toxoplasma son muy generalizados y se parecen bastante a los del catarro común: dolor de cabeza, fiebre, dolor muscular y de garganta, etc. (aunque 8 de cada 10 personas infectadas no presentarían síntomas). Es una infección no muy peligrosa para nosotros y ni nos enteramos que la hemos pasado en la mayoría de las veces (aunque en personas con un sistema inmunitario debilitado, la infección puede propagarse por todo el cuerpo, lo cual podría ser mortal). No obstante, y aquí el tema que nos ocupa hoy, el parásito puede pasar al feto de una mujer embarazada vía placenta, dando así lugar a lo que se conoce como toxoplasmosis congénita. Eso sí, para que esto ocurra la infección en la futura madre ha de ocurrir mientras está embarazada, no antes (si es antes, el parásito no podrá pasar la placenta). Cuando se hace la prueba de la toxoplasmosis a las mujeres embarazadas, se buscan anticuerpos contra el parásito. Si el resultado es positivo significa que la mamá tiene anticuerpos para luchar contra él (es decir, que alguna vez ha estado infectada y es inmune). En este momento, evaluarán si la infección se ha producido durante el embarazo (y por lo tanto, aunque tengas anticuerpos existe riesgo de que le llegue al feto) o si la infección fue anterior al mismo, en cuyo caso no habrá ningún riesgo de transmitirlo al bebé aunque nos volvamos a infectar.
Si bien en personas adultas la infección es leve y normalmente asintomática, si el feto es infectado, para él puede ser bastante perjudicial. Hasta la mitad de los fetos infectados nacen prematuramente y puede causarles daño a los ojos, al sistema nervioso, a la piel y a los oídos del bebé. Y aunque muchos pueden llegar a nacer sin síntomas, casi todos ellos los desarrollan durante la adolescencia. Entre las consecuencias más graves de la infección estarían el retardo mental, convulsiones, hepatomegalia (el hígado demasiado grande) o daño ocular por inflamación de las retinas. Así que habría que tomar una serie de precauciones si las futuras mamás dan negativas para el test, puesto que si se infectan durante el embarazo, nuestro bebé podría pagar las consecuencias. Pero tal y como he dicho, simples precauciones, y sobre todo en lo relacionado a nuestros gatitos, como váis a leer a continuación.
Cómo nos infectamos? Te sorprenderá leer que habitualmente no es a través de nuestros animales…
Sí, este bichito se reproduce en los felinos y es expulsado en sus heces. Pero para que un gato se infecte, éste ha de comer carne contaminada (bien cazando en el exterior pajaritos o pequeños roedores, o bien comiendo carne cruda e infectada en casa).
Así que aquí tenemos el primer KEEP CALM: si tu gato no sale de casa, es prácticamente imposible que se contagie. Pero en el caso de que lo haga, los ooquistes (las partículas infecciosas de sus heces) necesitan entre 24-48h para madurar y ser infectivas, así que segundo KEEP CALM: si limpiamos el arenero de nuestros gatos a diario aún reducimos más el riesgo de infección. Y si ya rematamos con que sea el futuro papá el que limpie el arenero, aún nos aseguramos más de que no pase nada. Añadir a todo esto que la transmisión del parásito ha de ser por vía oral: así que usar guantes de plástico y lavarse las manos muy bien después de limpiar el arenero es lo más recomendable (tanto para el papá como para la mamá). El parásito únicamente vive 15 días dentro de su huesped (el gato), así que sólo dentro de este período nos podríamos infectar. Y una vez pasados estos días, nuestro gatito sería inmune y nunca más correríamos el riesgo de infectarnos a través de él. Aunque como no sabemos en qué momento podría haberse producido su infección, las futuras mamás toxo-negativas deberán SIEMPRE tomar las precauciones higiénicas antes mencionadas.
Además, existe una manera muy simple de salir de dudas: si crees que podrías llegar a infectarte a través de tu gato, llévale al veterinario y hazle el test de la toxoplasmosis (un simple análisis de sangre). Así sabrás si él ya la ha pasado y si estás libre de peligro! Esta enfermedad solo se contrae una vez en la vida, tanto en gatos como en humanos.
Así que como ya sabemos es en el gato dónde el parásito se reproduce y multiplica. Pero raramente nos contagiamos a través de ellos, siendo las causas más frecuentes la ingesta de carne poco cocinada o a través de frutas y verduras mal lavadas. Por lo tanto, donde más cuidado hemos de tener en casa es en el correcto lavado y cocinado de todo lo que la mamá vaya a ingerir.
Tercer KEEP CALM: cocina muy bien tu comida, sobre todo si comes carne, (las de cordero y cerdo presentan hasta un 25% de ooquistes). Así que si eres carnívoro, evita comer nada crudo (sobre todo embutido y ahumados). Un truco es congelar previamente la carne (un filete, jamón o el resto de embutidos por ejemplo), y de esta forma te asegurarías de haber acabado con el parásito. Lava muy bien la verdura y la fruta cuando llegue a casa a poder ser con agua y jabón o algún producto como lejía (muy diluida o algún preparado como la Amukina).
En España, por desgracia, se abandonan más de 3.000 gatos por miedo a esta enfermedad. Y esto es muy absurdo, por si no fuese ya poco absurdo abandonar a nuestros familiares animales por cualquier otro motivo. Como veis, es muy difícil contaminar a nuestro bebé con el parásito, y más si tenemos un mínimo de higiene y precaución los que tenemos animales en casa!!
Así que aunque es posible que se escuchen historias falsas y exageradas sobre los riesgos de contraer la toxoplasmosis a causa del gato, es perfectamente viable llevar a cabo un feliz embarazo con nuestros queridos gatos. Ellos también forman parte de la familia, por lo que antes de tomar una decision radical y cruel se debe buscar y contrastar información. Además, los gatos pueden aportar mucho al embarazo, ya que son criaturas protectoras del hogar que sienten cuando su dueña está embarazada, pueden incluso dormir sobre su barriga o frotarse contra ella ronroneando (lo digo por propia experiencia). También es algo beneficioso para el bebé, ya que los niños que se crían rodeados de animales son más sociables, cariñosos y felices.
Además, los gatos pueden aportar mucho al embarazo, ya que son criaturas protectoras del hogar que sienten cuando su dueña está embarazada, pueden incluso dormir sobre su barriga o frotarse contra ella ronroneando (lo digo por propia experiencia). También es algo beneficioso para el bebé, ya que los niños que se crían rodeados de animales son más sociables, cariñosos y felices. Como prueba de ello, aquí os dejo unas fotos que bien lo demuestran!!! ;)
Así que una vez más y a modo de resumen, KEEP CALM, COCINA BIEN LA CARNE (o deja de comerla ;) y salvarás vidas), LAVA BIEN LA FRUTA Y VERDURA, QUE EL PAPÁ SE ENCARGUE DEL ARENERO DEL GATO (si te hace sentir más segura) Y DISFRUTAD DEL AMOR INCONDICIONAL DE NUESTROS COMPAÑEROS ANIMALES!!
Almudena
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