lunes, 2 de febrero de 2015

Día del Árbol 2015 (31/01/15)

Mi agradecimiento a Begoña que me informó de la actividad y me hizo partícipe de esta grata experiencia de haber participado en el DÍA DEL ÁRBOL

La verdad es que, cuando te invitan a que vayas una mañana a plantar árboles se te queda cara de póquer por el sobre esfuerzo que ya te imaginas vas a tener que realizar en esa jornada... cuando eres consciente de que no eres deportista, de la poca actividad física que realizas y que... los años no pasan en balde!

Más aún cuando te despiertas una mañana con el cielo cubierto, cuando esa noche no ha parado de llover y en los últimos días el viento ha sido terrible...

Pero te haces al ánimo y piensas en poder colaborar un poquito más con el Medio Ambiente y con la mejora de una zona verde de tu ciudad.
Y, mientras esperamos a que vaya llegando la gente, me quedo aún más asustada cuando me van informando de lo que se va a plantar ese mañana:
- 150 pinos carrascos;
- 50 pinos piñoneros;
- 300 mirtos; 
- 150 lentiscos;
- 150 aladiernos;
- 100 ruscos;
- 150 labiérnagos;
- 1000 bellotas de coscoja

Reconozco que, salvo el pino, no conozco ninguna de las otras especies... y que lo único que me da vueltas en la cabeza son las grandes cantidades de plantaciones que habrá que realizar. 

Pero Begoña me tranquiliza diciéndome que la última vez que acudió a un evento de estas características habían acudido unos 200 voluntarios. Eso me anima, aunque soy consciente de que lo más que me he acercado a algo similar ha sido el trasplantar en mi casa algo de una maceta a una un poco más grande...
En cuanto la vimos, nos percatamos de que esa niña estaba mucho más puesta que nosotras (¡¡más que las dos juntas!!) en la materia... con un ímpetu y una energía envidiable la secundamos escogiendo algunas macetas hasta la zona que nos indicaron donde se iba a proceder a plantar.

Es entonces cuando te quedas mirando el tamaño de las azadas, agarras una con tu mano, tanteas su peso y... en ese mismo instante eres consciente de que va a ser una jornada dura... muy dura... 

No éramos 200 personas... es más, la mayoría de los que se acercaron a esas horas hasta allí se notaba que estaban más para quedar bien y posar junto a las personalidades que se acercaron para la foto que por su amor a la naturaleza.



Mejorada la mañana, se acercaron varios padres con sus hijos... era una gozada ver a pequeñajos pululando por allí, preocupados en la selección de la zona para cavar con su azada y así poder plantar el pino o traspasar la planta de la maceta que les habían dado!!

Creemos que es importante y fundamental hacer partícipes a los más pequeños en este tipo de actividades: porque respiran aire limpio, porque hacen ejercicio, porque es una manera de transmitirles unos sanos valores, porque se les hace preocuparse por la naturaleza y desarrollar una ética para preservar el Medio Ambiente que nos rodea!!

Verlos correteando por allí, tal cual... con su pequeño tamaño, con las azadas... era como contemplar a los enanos de Blancanieves, orgullosos y dedicados a sus labores ;) y no exagero ¡¡había niños cuyas azadas eran más altas que ellos!! pero allí estaban deseosos de poder ayudar, de plantar y ampliar las zonas verdes!!

Begoña y yo nos dedicamos en cuerpo y alma a plantar los pinos, a sembrar las semillas de bellotas e incluso, a arrancar el Diente de León que, parece ser es una especie invasiva y muy perjudicial para la Devesa del Saler (Valencia).
Sí, bolsas y bolsas de esta planta invasora... sentí curiosidad por saber cuál era el destino final de la misma y ni los propios trabajadores supieron responderme... sí, va a la basura pero ni idea de si se usa para abono, se quema... 

Es más, intrigada quise saber más acerca del tamaño que había observado en los pinos que nos entregaban para plantar: un amigo me había comentado que, para que salieran adelante, deberían de tener un tamaño de un par de palmos (unos 30cm.) y que, si éste era superior, no se cogería bien a la tierra y se moriría...

Me confirmaron que esto era cierto. Entonces ¿por qué se plantan pinos del doble de tamaño? pues nada más y nada menos que porque eran los que les habían entregado desde el invernadero... 

La verdad, no es que veamos muy sensato que a sabiendas de esto, se esté pagando por unos pinos para plantar que seguramente morirán sin cumplir las expectativas de mejorar la zona... si lo saben los trabajadores, es evidente que lo saben también los del invernadero ¿no? entonces ¿por qué no plantar el tamaño de pinos adecuado para la re-forestación de la zona? así apenas conseguiremos nada... apenas nada... porque, según pudimos saber, de todo lo que esa jornada iba a ser plantado, apenas saldrían con éxito 10 de las plantaciones...

Si hacemos cuentas: de las 2.050 especies que plantamos... que 10 salgan adelante, resulta una cantidad casi ridícula ¿¿verdad??


Saturada la zona, nos indicaron que podíamos desplazarnos a otra zona para continuar... y así conocimos una zona de la Devesa que tiene acceso restringido.



Tras el edificio nos esperaban más trabajadores que nos indicaron que ese terreno era algo más complicado porque esa zona estaba más densa y estaba llena de pequeñas raíces...
¡¡Y tanto!!! llevábamos ya dos horas trabajando con la azada cavando agujeros y, al llegar allí, comprendimos perfectamente lo que nos habían dicho: el esfuerzo que se tenía que hacer era de al menos el doble para conseguir el mismo hueco o agujero para la semilla o el trasplante.

Creo que me cambió la cara en cuanto me fijé en esta caseta... ya no por el moho o su correa metálica archi-correosa sino porque aún estaba allí un amago de bebedero... 
Tuve el descaro suficiente como para preguntar dónde estaba el pobre animal y me respondieron que el perro ya no estaba allí hace tiempo... ¡¡menos mal!! aunque no sé si porque ahora estaba en otra zona o el pobre había muerto asqueado de estar años allí atado en esas condiciones...

Y, para contrastar la frialdad de esa caseta, dedicamos nuestra última hora de colaboración con el Medio Ambiente rodeándola de pinos, mirtos, lentiscos, aladiernos, ruscos, labiérnagos y bellotas... a ver si crece algo allí delante y hace imposible que puedan volver a dejar a ningún animal allí encerrado y/o atado nunca más!!
Bolsitas con un pupurrí de todas las semillas de lo que estábamos trasplantando de las macetas. 
En la otra mano, se muestran las bellotas
Esa fue nuestra velada... una mañana fructífera, aleccionadora, interesante, de aprendizaje, constructiva... de la cual, no nos fuimos por completo con las manos vacías... y, posamos orgullosas y satisfechas del Diploma por la Actividad realizada en el Día del Árbol 2015.


Os invitamos a todos a colaborar en este tipo de actividades ya que, son muy enriquecedoras en varios aspectos!! 

Y, respecto a las agujetas posteriores, tampoco son tantas!! 

1 comentario:

  1. http://www.levante-emv.com/valencia/2015/02/01/parque-natural-saler-recibe-2000/1220105.html

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